Inundación
Cartas sin remitente
ante un aprendiz
que quiere descubrir el truco
sin magia.
Están cargas con objetos
que invitan y seducen,
hay figuras de señores serios
algunos son ricos
otros valientes.
El tiempo las ensucia
las nutre de basura
y sin hábito ni consejo
en soledad,
la materia más difícil
esa como ceniza
juega a retroceder
a un pequeño
que usa como receta
su propia ignorancia.
Los rostros se pueden lavar
y también sus posesiones,
pero el sobre
no explica el modo:
como una fuente
en pleno show
se inundan sus casitas
llueve y se mojan sus ropas,
se desarman
y ya no quieren jugar.
De pronto todos los faroles
se posan en mí
y el suelo es mi escenario,
las estrellas se comparan
conmigo y pierden;
se derriten los relojes
ante tanto sol,
porque el brillo de la torpeza
es tan especial como único,
aun sin grandes hazañas
el portador
es rey en fiesta.
Y las hienas se hacen presentes
no tardan en llegar,
o ya estaban a mi lado,
o yo las fui a buscar.

0 aurea mediocritas:
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