lunes, 2 de agosto de 2010

Condena

Me quedé con el silencio por no hacerte mi princesa,

y en mi juego por tu amor me faltó sólo una pieza,

acostumbre a mi tiempo a ser vano en soledad,

una caída en guerra donde ser valiente es abandonar.

Sacrificamos los deseos y descartamos la ilusión;

tu frío inundó mis ojos cuando me asomé a tu amor,

esa brisa que convierte el brillo en río

endemoniada risa que provoca escalofríos.

Pasaste por mi lado y quebraste mi alma

me rozaste con el cuerpo pero me esquivaste con la mirada,

sangraste lo más fuerte, mi tiempo y mi libertad,

creía en tus besos como parches y solo ayudaron a desarmar.

En el abismo de tu boca mis promesas fueron mudas,

preso de mis miedos mis miserias van desnudas;

fantasmas que amanecen mis dudas.

Llorar el recuerdo, esa puerta de llaves perdidas,

cerrar los ojos y descifrar el olvido es manto de heridas,

pensar es volver, alejarse más de uno mismo,
hasta no ver el sol de frente las sombras siguen adelante en el camino.




domingo, 11 de abril de 2010

Ella

Ella tiene el poder en la sonrisa

y un océano de sabiduría en la mirada que todo analiza,

que sabe cuando frenar el carro, o cuando teñir de barro

demostrando que los golpes son tan necesarios

para convertir al cobarde en bizarro.

Ella tiene un ángel que amaina la aflicción

y un sol que brota cuando el mar pesa del dolor,

son sus palabras soga

cuando uno no puede levantarse de su sombra.

Ella con sus manos encierra al dolor en la prisión del letargo

y lo convierte todo en sueño para después soñarlo,

consigue un mundo nuevo cuando el real acecha osado

despojando las heridas del suplicio, desvaneciendo ese pasado.

Ella llora sin dolerse y no se siente vacía

porque encuentra la nobleza en la simpleza de la sabiduría,

la noche y el día se funden en su rostro

y esas huellas de experiencia ilustran lo más hermoso.

Ella sonríe ante el odio y pone de frente a sus orillas,

viste de luz a la bondad y baña de paz sus dos mejillas,

los dolores saben ser fortaleza en sus brazos,

el historial de ternura que van dejando sus pasos.

Ella es una simple suma de vastas ilusiones

donde detalla en su relato luchar siempre aun sin razones.

Ella sabe tener un discurso que siempre deja una estela,

ella sabe que es mi ejemplo y siempre es cielo en mi rayuela.



jueves, 8 de abril de 2010

Mi cuerpo

Es débil mi cuerpo si no estas conmigo

no logro encogerme de hombros, se sienten pesados

igual que a mi mirada le pesa su tormenta.

Hay tanto cielo para mirar, tanto mar para lavarnos

y si quisieras caminar de mi mano seria eterno

aunque te canses y el sol castigue tus mejillas.

Mi cuerpo se siente extraño, sereno de vacio,

mirando olas tristes que solo se retiran y reflejan una luz

no hay nubes pero el suelo parece un glaciar,

mientras veo correr a la gente casi en llamas

protegiendo sus pies desnudos, en busca de la orilla.

Tendrías que estar conmigo, salvar mi cuerpo

sujetar mis manos, abrazar mi espalda

llenar el silencio que dejaste en mis ojos,

desde tu lamento hasta mi ceguera

desde mi reclamo hasta tu llanto.

Podés seguir mis pasos

las huellas que dejan es lo único que late en mí.

Mi cuerpo está cambiando, accidentado,

quiero que lo encuentres como lo dejaste,

porque este cuerpo te pertenece

desde ese día en que lo exploraste

y supiste acampar en las mejores zonas.

No te fijes ya en el frasco,

no persigas una imagen,

si pudiéramos seriamos transparentes,

pocos saben desnudar tu alma y ver un arcoíris,

donde solo hay pensamientos que se oxidan

cuando llorás en tu coraza de lata.

Los niños juegan con el torso descubierto y yo

refugiado en mis brazos veo estrellas sin su brillo,

es verano y es de día para el que no espera

para mi es el invierno nocturno de tu amor;

hoy, después de vos, es mi última metamorfosis.



sábado, 20 de marzo de 2010

Crepúsculo

Eclipsado en un pasado por una duda con alas de plomo

hoy me abriga tan solo el sueño de tus ojos,

descanso lejos del mal en tus brazos

artesaniando con tus manos amaneceres y ocasos.

Liberaste mis hambres reprimidas,

y derrocaste a los fantasmas que habitaban en mis lágrimas.

Está el milagro de tu boca reencarnando un ángel,

la claridad de tu mirada que abraza ausencias,

hoy canto victoria porque de mi tiempo sos la razón,

se apagaron las llamas de la destrucción

y se encendieron nuevas para dar calor,

tu figura instalada en el reflejo de mi mirada,

y ese brillo apaciguando una sombra de pasados abusada

soñando tu recuerdo reposa la imagen mas perfecta,

tu sonrisa se hizo mi locura predilecta

apuntando al corazón, desplumando un invierno frio

hoy con esa suma de placeres ante el dolor sonrío,

tus manos en las mías, vos en mi mundo

y el sentido de tu vida hacen un tesoro mi futuro.

Hasta el pasado más anciano puede ser mañana y ser mejor

por encerrar al ayer junto a lo falso y al dolor.

Soy un árbol muchas veces talado pero nunca derribado,

hoy florecen nuevas hojas que se nutren sin el sol,

brotan mis deseos con las melodías de tu voz.




martes, 16 de marzo de 2010

Cisma

El dolor que no duerme

en vela desgarrando una herida

olfatea lo que oscurece y llueve,

el corazón que se quiebra en agonía.

También sangrando mis ojos empapados,

muda huyó mi fortuna alada

y el cuerpo embalsamado,

fugitiva mi sonrisa con tu ultima mirada.

Grito en silencio lo que siento

sin la voz con la que te acaricia,

palabras que se escapan con el viento,

rostro sordo de sonidos hechos cenizas.

No se si mis ojos aprendieron a llorar

o mis parpados empujaron la tormenta,

pulcros dispuestos a mirar

siempre y solo caer para soñar con ella.

El cielo tal vez ríe y sabe curar

pero hoy solo veo el piso; viento y océano,

mar de lágrimas y frio de soledad,

el brillo que te llevaste y era mi anhelo.

Me fui sin rozar tus labios

y tu espalda abortó mi alegría,

fueron placeres de entrega sin engaños,

hoy no hay rumbo, no hay destino, no hay salida.

Son momentos de belleza que duelen,

tu orilla se acerca y me ahoga el alma,

se apaga mi piel y mis sentidos duermen

cuando arriba tu espuma un aluvión me desarma.

Una historia en todos los tiempos conjugada,

tu imagen aun tiene secretos,

un mendigo de ilusiones clausuradas,

un rostro deshecho con los ojos muertos.