miércoles, 28 de octubre de 2009

Guerrera

Hay una Reina

sin trono ni gran riqueza,

pero con un tesoro

abrupto

de infinita belleza.

La vida le regaló

dos perlas para su tiempo

sin saber

que en realidad

esas joyas buscaban

un cofre de sentimientos.

Con mi aparición

se fundió tu egoísmo,

te alejaste de ese abismo

y adquiriste mi emoción;

mi gusto fue el tuyo,

mi deseo tu anhelo

y ente miedos y sustos

ante mi infierno

fuiste cielo.

Un diccionario

de sabiduría,

tapa dura

hojas enteras

de cómo sanar heridas.

Con los ojos

más precisos,

amarla

se hizo un vicio.

No hay corazón

capaz de combinar

la censura de su dolor

priorizando mi bienestar,

mi mirada

y ya entendés

que en silencio

algo puede suceder.

Desconozco de techos

siempre fui más allá

las alas que me diste

para aprender a volar

sin limitar

mi capacidad de tropezar,

tu mano siempre cerca

y un premio consuelo:

caricia que renueva

y consejo certero.

Y no puedo emprender viaje

sin que me cobre peaje,

un abrazo, un beso

y el “cuidate” mas espeso.

No hay éxito

que no deba

al sudor de su afán,

mi realidad, mi verdad

y la esencia de mi vida,

son por esa Reina

que por mí no descansa

ni de noche ni de día.



viernes, 16 de octubre de 2009

Lumbre

Mientras la luna abunde

yo subiré a tus deseos

para acercarme siempre un poco

a mi Edén preferido,

y cuando el sol parpadee

bajaré a mis miserias

seré de nuevo lo que era

volveré convertido en piedra

que solo derrite una luz

cuando ronda tu alma clara,

cerca de mi sombra, fría,

cansada de un viaje en bicicleta,

me escapo del mundo un rato

para ir a tu universo

no necesito respirar,

mirar, ser,

solo busco un solo sueño

que acabe con todos mis deseos.

Con mis manos voy a fabricar

otro tiempo

para los dos,

así luna y sol

sean un solo ángel

que ilumine nuestro espacio

siempre, constante,

que seque las lágrimas

y encienda el cielo

hasta que se apague

tu llama

y así

la mía.



jueves, 8 de octubre de 2009

Ribera

Llega a lo lejos

la luz de tu alma,

es luna y es sol

secreto de mudo.

Te encuentro en berilos

pero es un recuerdo,

tu orilla

es sangre en estrella;

sonrisas áridas

dibujando mentiras,

tu cuerpo es escalera

infinita

figura de mar.

El reloj ya ancló

oxidado,

y un pájaro ciego despegó

olvidando una pluma.

Me abrigo de pasado

con cada frió de tu ausencia

sigue lloviendo adentro;

disimulando miserias

con tu voz cruzando mis sueños.

El fuego del tesoro

piel de otro tiempo,

quemaste un corazón

grabando amor.